La materia no se crea ni se destruye

Publicado: julio 6, 2011 en Arts. Eunice Aguilar

Por Eunice Aguilar — ைŒhµииy™ ை Aguilar

“La materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma”, decía esa gran verdad revelada por Lomonósov (sí, él se lo dijo a Euler 44 años antes de que a Lavoisier se le ocurriera); entonces la cantidad de materia es limitada, por mucha que haya en el universo, hay una cantidad determinada no infinita; dentro de ella se encuentra la humanidad.

Nosotros solo podemos habitar un espacio llamado Tierra que tiene un diámetro de 1.27×10 a la 24 kilómetros, aproximadamente el .00000000000134275789% del tamaño de la galaxia; tomando en cuenta estos datos, creo que la persona que piense que el universo como espacio físico fue diseñado para nosotros no tiene noción de lo que está diciendo (o no está enterada de ésta información). La mayoría del espacio físico del universo no es habitable por nosotros, tan sólo para explorarlo utilizando nuestros cuerpos directamente tenemos que llevarnos un pedazo de la Tierra para mantenernos vivos, como un enfermo de cáncer terminal carga un tanque de oxígeno e incluso la mayor parte del planeta si no es cambiada por la mano humana tampoco es habitable; de hecho una manera de ver el problema de la contaminación sería que nosotros agredimos a la Tierra porque ella nos agredió primero. ¿Cómo decimos que nuestro hogar está en éste espacio físico si nuestro propio “hogar” nos “rechaza”?

El espacio no está en la materia intrínsecamente, radica en el orden de ésta, pero al igual que la cantidad de materia, las configuraciones en las que se puede ordenar la materia en el espacio físico son limitadas, por lo tanto el espacio y la cantidad de espacios que puede haber en el mundo físico son finitos; en el único espacio en donde hay una cantidad de espacios infinita es en el espacio mental,  ahí las limitaciones de la materia no existen, probablemente esté conformado por el orden de la materia en nuestro cerebro, pero, aún así, nuestra mente puede generar posibilidades infinitas, en consecuencia, siendo el espacio el orden, no está limitado por las restricciones de la materia, el espacio mental es el generador de todos los espacios posibles e imposibles de hacer con la materia. En el espacio mental está nuestro verdadero hogar, ahí se encuentran todos los espacios posibles e imposibles que son habitables y cálidos para nosotros; se podría considerar a un pensamiento como un estado de configuración del orden del espacio mental en específico, pero lo interesante es que se podría considerar un conjunto de pensamientos como una sola configuración del orden del espacio mental que las contenga, si este conjunto de ideas es relativa a la idea aislada anterior entonces se podría considerar que simplemente se amplió el espacio para contenerlas, es por eso que el humano puede tener un pensamiento tan complejo, puede llenar un espacio mental de ideas y todavía le sobraría demasiado espacio, tanto que es infinito. ¿Si los espacios en donde nos es posible vivir físicamente se encuentran en el espacio mental entonces cómo vivimos en el espacio físico?

El humano percibe las condiciones físicas y cual escultor va ordenando la materia, comienza creando el espacio que necesita en el espacio mental, para luego transportarlo al físico, empezando por organizar el conglomerado de materia supuestamente más fácil de estructurar para él llamada cuerpo, puente que va del espacio mental al espacio físico y de regreso, y con éste pone en su lugar la materia que no pertenece a él: así se construyen los espacios habitables, reflejando lo más posible lo creado en el espacio mental en el espacio físico, es por eso que el humano al cambiar una piedra de su lugar original comenzó la “batalla contra la naturaleza” llamada civilización y junto con ella la sociedad. Gente con ideas iguales o similares ocupa el mismo espacio y personas con ideas diferentes o que no se sienta cómodas en ése espacio que refleja las ideas de los que viven ahí abandona el lugar e intentan hacer su propio espacio (en caso de no querer abandonarlo la sociedad les recuerda qué tan limitado es el espacio físico encerrándolos en una celda). De ahí que el humano empezó a crear y a darle valor a los espacios: así empezó la convivencia y la tolerancia, ya que las ideas no eran iguales, pero la materia al ser limitada siempre obliga a la gente a tener que compartir un mismo espacio y los únicos que lo logran son los que tienen ideas similares o se adaptan a ellas; mientras más espacio se tenga y más se modifique es mejor y es por eso que probablemente en un principio el hombre se sintió motivado a crear maneras de comunicarse; de transportar el espacio mental propio al espacio mental ajeno y de tomar el espacio mental ajeno y transportarlo al propio, entonces modificó la materia de su cuerpo e inventó tal vez el lenguaje de señas, pero vio que no era muy efectivo ni duradero, entonces modificó el espacio de una cueva haciendo marcas en la pared y dio lugar a los inicios de la pintura, pero, aún así, se dio cuenta de que no podía comunicar los espacios que son imposibles para el mundo físico, entonces inventó el lenguaje hablado y de esta manera logró tener más espacio, ya que dialogar entre dos personas es juntar dos espacios mentales, esto significa que en ése momento tenemos dos veces el infinito de espacio, teniendo esto en mente se explica también por qué es tan complicado relacionarse con demasiadas personas al mismo tiempo: es menos probable que se acoplen los espacios mentales que chocan en un espacio generado entre 15 que entre 2; de todo lo anterior deriva nuestra gran admiración por las pirámides y los rascacielos, grandes espacios de materia modificada; también de ahí nuestro gusto por las artes plásticas y sus diferentes corrientes, modificaciones en el orden físico que logran darnos un vistazo de espacios mentales que incluso en ocasiones son parte de los que consideramos imposibles en el espacio físico (por eso aquello del arte abstracto); pero aún más grande la admiración que tenemos por los artistas, filósofos, científicos y carismáticos, grandes personas que con una idea logran modificar millones de espacios infinitos en un instante, y es posible que lo hagan muchos momentos en el tiempo aún cuando su cuerpo ya no esté presente; por eso es probable que valoremos tanto a los seres vivos y expresemos de manera tan frecuente nuestro repudio a la guerra y al homicidio, porque es poner en un nivel más alto el espacio físico finito y más bajo al espacio mental infinito, pero a su vez los practiquemos tan seguido, porque la conquista de un territorio implica la capacidad de cambiar los espacios mentales de los que ahí residen y la muerte de varios es un gran motivador para rendirse: implica la pérdida de espacios infinitos, espacios que encierran para siempre sus secretos; por esta razón añadiré algo que me parece importante: no seas celoso nunca de tu espacio mental, dale todo lo que puedas a todo el que lo reciba y acepta todo el que se te ofrezca, si das demasiado, todavía tienes para ti una cantidad infinita, tampoco seas celoso con tu espacio físico, porque es la única manera que tienes de no ser celoso con tu espacio mental, pero precisamente por eso, cuídalo mucho: siempre decaerá con el tiempo, lo limitan las normas del espacio físico y sólo tenemos uno.

 

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