Zeus: Deidad edípica y homosexual

Publicado: julio 4, 2011 en Arts. Andres Hasler Hangert

ZEUS: DEIDAD EDÍPICA Y HOMOSEXUAL

 Por: Andrés Hasler´

La fijación edípica con la madre y la complicidad con ella para destruir al padre (y castrarlo), gozan de una larga y respetable tradición entre los dioses del Olimpo.
La diosa Gea (la Tierra) aconsejó a sus hijos (los titanes, el menor de los cuales fue Cronos) unirse en contra de Urano (el antiguo rey del Olimpo) para destronarlo:

“… la Tierra soliviantó a sus siete hijos, los titanes, y los animó a atacar a Urano con crueldad. Fueron bajo la direcciòn de Cronos, que era el más joven (…) Cuando Urano dormía (…) Cronos castró a su padre, y arrojó sus órganos mutilados al mar (…) algunas gotas de sangre rodaron sobre la tierra y de ellas nacieron las Erinas (…) Tambièn brotaron las ninfas llamadas Mélicas, de aquellos residuos de sangre (Garibay, 1968: 243).

Después de la castración de Urano, la Tierra (Gea) siguió siendo fertilizada (no con semen sino con sangre), de modo que Urano, castrado, todavía engendró a las Erinias y a las Mélicas.
Urano, en realidad, no solamente era el esposo de Gea sino también su hijo:

“… Gea (…) es hija del Caos, madre y esposa a un tiempo de Urano” (Garibay, Op. cit: 110).”

Gea tiene los atributos universales de la Madre Tierra. Esto, entre otras cualidades, ser la Diosa de la Muerte, como ocurre en todas las culturas (Coatlicue, por ejemplo):

“Gea: Numen de la tierra personificada (…) está relacionada con el aspecto femenino del Cosmos y (…) con la fecundidad de la tierra y de las hembras, con la guerra y con la muerte” (Garibay, Op. cit: 109).

Cronos, después de castrar y destronar a Urano, se convierte en el rey del Olimpo y toma por esposa a Rea. De este matrimonio nace Zeus.
Este dios (Zeus), profundamente edípico, violó a su propia madre (Rea), a pesar de que ella intentó escapar convertida en serpiente:

“Rea se transformó en serpiente, lo cual no arredó a Zeus, sino que él, a su vez igualmente se hizo una serpiente macho. Entrelazado con ella en funestos giros realizó su deseo” (Garibay, Op. cit: 6).

Fiel a la tradición de los dioses edípicos que destruyen al padre y ocupan su lugar, Zeus destronó a Cronos. Actuó aconsejado por su madre Rea y por su abuela Gea -dos generaciones de matriarcas- (Fernando López Trujillo, 2006: 18-19).

Como todo varón edípico, Zeus tenía fuertes tendencias homosexuales. Sin embargo, lo primero que hizo fue conseguirse una esposa dominante (Hera), a imagen y semejanza de su propia madre y de su abuela. Acto seguido hizo “carrera” de esposo infiel, mujeriego y promiscuo.
Zeus tuvo aventuras sexuales con una multitud de diosas del Olimpo y con cuanta mujer mortal se puso a su alcance. Engendró múltiple descendencia de dioses y de héreos, como producto de sus infidelidades.
La celosa Hera vigiló permanentemente las infidelidades de Zeus y persiguió, hirió o asesinó a las concubinas, aunque estuvieran embarazadas. En alguna ocasión, Zeus rescató el feto de la madre asesinada y lo introdujo en su propio muslo, para que ahí completara su periodo de gestación.
En la antigua Grecia (y en todas las culturas), la trayectora de tantos y tantos varones mujeriegos ha esembocado, tarde o temprano, en un desenlace homosexual. El hombre promiscuo no busca a la mujer, sino huye de ella, y durante un tiempo -que puede ser largo o corto-, huye también de su propia homosexualidad.
Zeus, huyendo de su celosa consorte e involucrándose con todas las hembras a su alcance (divinas y humanas), llegó -finalmente- al punto de secuestrar al héroe homosexual Ganímides:

“Ganímides (…) Era muy hermoso (…) Zeus lo robó para que fuera su copero y compañero de lecho, escondido entre las alas de un águila. Fuentes: Homero: Iliada XX; Virgilio: Eneida; Ovidio: Metam” (Garibay, Op. cit: 109).

El judeocristianismo, como ideologìa patriarcal, ofrece un modelo idealizado del hombre, tal como éste debiera ser si aspira a alcanzar la santidad. Por el contrario, la mitologìa griega -a través del comportamiento de los dioses- refleja al hombre tal como en realidad es.
Entre otras cosas, la mitología griega mostraba -y legitimaba- la homosexualidad. Si el rey del Olimpo lo hacía, entonces -para los griegos- era normal.
A la cultura griega tambièn se le debe el mito de Edipo, plasmado y reproducido por Sófocles en la obra trágica Edipo Rey.

Bibliografía:

Angel María Garibay: Mitología griega. México: Porrúa, 1968.

Fernando López Trujillo: Dioses y diosas de Grecia. México: Perymat, 2006.

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