ARES, EFESTO Y LAS ERINAS (HIJOS DE HERA)

Publicado: agosto 4, 2011 en Arts. Andres Hasler Hangert
ARES, EFESTO Y LAS ERINAS (HIJOS DE HERA)

(reelaboración y ampliación de artículo previo)

Por: Andrés Hasler
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Como se dijo anteriormente, la mitología griega es un reflejo simbólico pero realistadel ser humano: Por ello, en Ares y en Efesto (los hijos varones de la diosa virgen Hera) se plasman los daños emocionales y físicos de los hijos que -en la vida real- carecen de identificación con la figura patrerna. Ambos dioses rechazan y son rechazados por Zeus (el hermano y esposo de Hera).
Hera, como hermana de su propio esposo, es heredera de los rasgos de su madre y de su abuela: Rea y Gea (dos generaciones de matriarcas que respaldaron a sus hijos paradestronar castrar a los maridos de ellas).

Ares (el dios de la guerra) es presuntamente heterosexual. Intentó seducir nada menos que a Afrodita (la coqueta y fálica equivalente griega de la diosa semita Istar o Astaré). Sin embargo (y a pesar de su aparente heterosexualidad), Ares tiene el temperamento y el carácter de su propia madre (lo cual significa: psicológicamente afeminado).
Zeus le reprocha a Ares:

“… tienes el espíritu inflexible e intratable de tu madre”  (López Trujillo, 2006: 32).
Mientras que Ares personifica el daño psicológico sufrido por el hijo sin padre, en Efesto, por otra parte, se plasma el daño físico que un hijo puede sufrir al enfrentarse con el padre (o, mejor dicho, el “no padre”). Durante una de las interminables rencillas entre Zeus y Hera, Efesto intervinopara defender a su madre. Entonces Zeus lo tomó de un pié y lo arrojó fuera del Olimpo.

En La Iliada (de Homero), dice Efesto a su madre:
– … madre mía (…) tan querida, no te vean mis ojos apaleada sin que pueda socorrerte, porque es difícil contrarrestar al Olímpico. Ya otra vez que quise defenderte me asió por el pié y me arrojó de los divinos umbrales. Todo el día fuí rodando… (Homero: La Iliada: Canto I).

Sin embargo, la cojera (que deja casi minusválido a Efesto) no se debió a su enfrentamiento con Zeus. Cuando nació, su propia madre lo vió tan feo que lo arrojólejos de sí:

“Ella quedó disgustada al verlo feo y lo echó fuera del Olimpo. Con eso quedó cojo. Cayó en el mar, pero Tetis y Eurinome lo acogieron. Lo refugiaron en una gruta submarina, en la cual él se encargó de labrar para ellas todas las joyas que apetecían” (Garibay, 1968: 14).

Efesto o Hefesto (cuyo nombre latino es Vulcano) es una versión masculina de la Madre Tierra (dios telúrico). Se relaciona con los volcanes, la minería, el mundo subteráneo, elfuego y todo lo que con ello se relaciona: la metalurgia, la herrería, la alfarería, etc.

Este mito pone de relieve el hecho universal (pero muy soslayado) de que la mujer que está en malos términos con su marido (y es infeliz), frecuentemente maltrata ydeforma (física o emocionalmente) a sus propios hijos.

Aplica a Ares (hijo) y también a las mujeres (hijas) que, en realidad, son “varones gays atrapados en cuerpo de mujer”. El alma de los homosexuales refleja, a cabalidad, los “misteriosos” procesos mentales de las mujeres que piensan, sienten sufren y odian como varones gays.

La figura de Hefesto constituye un impresionante adelanto para su época. Corresponde alartífice explotado enajenado qeu fabrica las más bellas artesanías (y objetos útiles)para los demás, pero él mismo está deforme y es rechazado por su fealdad. En otras palabras: puede representar también al proletariado contemporáneo.

Respecto de la era industrial moderna, Alvin Toffler señala que sólo una minoría de lasactividades fabriles requieren a hombres completos. El resto puede ser realizado porobreros parcialmente mutilados. Cita el ejemplo de la empresa Ford, que en 1908 generó 7,882 empleos:

“Cuando Henry Ford empezó a fabricar en 1908 los ‘modelos T’ (…) indicó que de estos 7,882 trabajos especializados, 949 requieren ‘hombres fuertes (…) y condiciones físicas casi perfectas’ (…); la mayoría de los demás podían ser realizados por ‘mujeres y niños mayores’ y, continuaba fríamente (…), ‘670 podían ser realizados por hjombres sin piernas, 2,637 por hombres de una sola pierna, dos por hombres sin brazos, 715 por hombres de un sólo brazo y diez por ciegos’. En resumen, el trabajo especializado requiere no una persona completa, sino sólo una parte. Nunca se ha aducido una prueba más vívida de que la superespecialización puede resultar embrutecedora (Toffler, 1980: 62).

También Ares (el neurótico dios de la guerra) encuentra un correlato muy vigente en lapsicología de las sociedades contemporáneas: Ares representa al varón edípico decomportamiento heterosexual visible alma homosexual oculta. En otras palabras: el macho mexicano.
Octavio Paz (en El laberinto de la soledad) afirmó que las mujeres indígenas fueron masivamente embarazadas por los invasores españoles, y luego abandonadas. Y desde entonces -señala Octavio Paz-, es parte de la cultura del mexicano mestizo carecer de padre y tener madre en exceso.

En la mitología griega, las Erinas son las hijas gemelas (o trillizas, en algunas versiones) de Hera. Son mujeres extremadamente fálicas, guardianas del orden y vengadoras. Permanecen solteronas y forman un pequeño “ejército de hermanas”.Además, son idénticas entre ellas. Nacidas en un “hogar disfuncional” -y muy lastimadas por ello- buscan restaurar la armonía a toda costa:“ERINAS: Son personificación de la idea del orden destruido por el crimen, en especial en los miembros de la propia familia, del grupo, tribu o clan. Por ello tienen por misión reprimir la rebelión del hijo contra el padre, del joven contra el viejo, del huésped que no observa las leyes de la hospitalidad. Para reprimir estos males pesiguen al delincuente y lo acosan , y lo dejan hasta matarlo o dejarlo incapaz de obrar”

“Se las representaba como viejas horripilantes que en lugar de cabellos tenían haces de serpientes (…) Los ojos perpetuamente inyectados de sangre. Llevaban como insignias látigos de cuero guarnecidos de láminas y anillos de bronce. Con ellos atormentablan al culpable” (Garibay, 1968: 99-100).
— (No olvides dejarnos tu opinión sobre este artículo)
Bibliografía:Angel María Garibay: Mitología griega: Porrúa, 1968.

Fernando López Trujillo: Dioses y diosas de Grecia. México: Perymat, 2006.Alvin Toffler: La tercera ola. México: Edivisión, 1980.

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comentarios
  1. Javier Peralta dice:

    Es interesante el asunto, y los sicólogos han iniciado desde tiempo atrás a usar las historias de las figuras mitológicas para describir el comportamiento humano. Pero otro campo interesante es el de las figuras bíblicas que a diferencia de las míticas, se basan en personajes históricos descritos con toda sinceridad en sus defectos y virtudes.

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