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EL CALIFATO UNIVERSAL

(Catolicismo chiíta)

Por: Andrés Hasler

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El califato universal es el equivalente musulmán del papado católico.

Hace casi mil años, la doctrina del califato único y universal  fue alimentada por el teólogo Al- Gazali o Al-Ghazali (1058-1111 d. C.). Fue uno los  pensadores musulmanes que se afiliaron a esta idea (misma que hoy impulsa la Yihad o “Guerra Santa” chiíta en todo el mundo islámico):

“… al menos uno de los grupos que formaban la red de Al-Qaeda pretendía que la lucha conduciría a la restauración de un nuevo califato universal” (Hourani, 2006: 561).

Lo católico (escrito sin comillas) evoca una iglesia cristiana hegemónica (encabezada por un papa) cuyo centro es el Vaticano.

Sin embargo, “católico” significa “universal”  (y, por implicación, verdad absoluta e infalibilidad). En consecuencia, es gramaticalmente correcto aplicar esta palabra también al universalismo islámico chiíta.

Las similitudes entre el fundamentalismo chiíta y el cristianismo católico son mucho más que simples coincidencias. Ambos fenómenos religiosos se anclan en la misma mentalidad hegemónica y centralista.

La secta chiíta es muy antigua. A partir del siglo X d. C., los chiítas (o chiíes) desarrollaron su dogma acerca de los representantes infalibles de Dios en la tierra, quienes -según este dogma- constituye un linaje de descendientes biológicos del profeta Mahoma.

Tales representantes infalibles de Dios son los imanes califas (“imán” es sinónimo de “califa”):

“Para los chióes (…) era la historia de la preservación y la transmisión de la verdad revelada a través de la línea de los imanes (…) eran descendientes del Profeta (…) cada imán era designado por su predecesor, cada uno era infalible en su interpretación del Corán (…), además, todos eran hombres libres de pecado.” (Hourani, Óp. cit.: 232).

Los papas cristianos en Vaticano, además de ser -por decreto- infalibles, ostentan el título de “sucesores de Pedro”, la piedra sobre la cual Cristo edificó su Iglesia.

Del mismo modo, los califas o imanes se presumen infalibles sucesores de Mahoma. A pesar de que es imposible comprobar su parentesco biológico con el Profeta, han surgido -en toda la geografía islámica- líderes mesiánicos chiítas que aseguran descender de Mahoma.

El califato universal (especie de “papado” o “Vaticano” islámico) caló hondo en la mentalidad chiíta, como aspiración colectiva.

Sin embargo, jamás en la historia pudo concretarse la fundación de este “papado chiíta”. La razón es simple: la secta chiíta es el “islam de los pobres”: marginados sociales que -hasta antes de la exitosa revolución iraní de 1979- nunca habían accedido al poder:

“… la Chí’a crecerá como religión de minorías, de perseguidos y de reprimidos, mientras que la Sunna se vuelve religión de estado, estática, legalizada.” (Antaki, 2000: 103).

“Las insurrecciones resultaron también de la Chí’a y de las sectas derivadas de ella. La fidelidad de los dirigentes chiítas a su papel de negación los transformó en líderes de la resistencia popular, incompatibles con un compromiso institucional y con el poder establecido. La Chí’a se transformó en el arma ideo9lógica de las masas, condición que la llevará a su aislamiento. Durante toda su historia, las matanzas fueron ininterrumpidas.” (Antaki: Óp. cit.: 103).

Hoy, a partir de la fundación  (en 1979) de la República Islámica de Irán (consecuencia de la primera revolución chiíta exitosa), el chiísmo -en todos los países musulmanes- entró en una fase de extremo vigor.

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Foto: Rulah Jomeini, fundador del primer régimen chiíta en la historia de la humanidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hubo caídas y fracasos (como la invasión norteamericana a Afganistán, que destruyó el régimen islámico de los talibanes, y el asesinato del líder mesiánico chiíta Osama Bin Laden). También fracasó el asalto chiíta a La Meca (en Arabia Saudita) que tuvo lugar en 1979.

Pero el chiísmo -de todos modos- está pujante.

Hoy en día los chiítas constituyen la mayoría demográfica en diversos países del Medio Oriente (Irak, etc.). En Siria los chiítas son una minoría pero -de todos modos- forman parte muy activa de la actual insurrección contra el régimen sirio encabezado por la minoría alfita (los alafitas son otra secta musulmana con su propia historia étnica).

Los chiítas conquistaron una cuota de poder, sin precedentes, en Irak. Aprovechando, a su favor, la invasión norteamericana, ahorcaron al ex-dictador Sadam Hussein.

Durante décadas los chiítas se mantuvieron “a la retaguardia” (muy a la retaguardia) de la Organización para la Liberación de Palestina. Hoy, en cambio, están ganando posiciones en la lucha palestina contra el estado de Israel.

Los chiítas expandieron la red de Al-Qaeda (la de Osama Bin Laden) por todos los países musulmanes desde el norte de África hasta Pakistán, pasando por Arabia Saudita, Irak y Afganistán. Esta organización se atribuyó la destrucción de las dos torres gemelas de Nueva York un 11 de septiembre y cuenta con adeptos musulmanes en lugares tan lejanos como Indonesia, Filipinas y Mali.

Después de haber luchado contra los soviéticos en Afganistán (y de haber sido invadidos por los norteamericanos en ese mismo país), los chiítas (mediante su Yihad o “Guerra Santa”) continúan resistiendo el embate de los intereses de Occidente.

Construyen redes globales cada vez mejor organizadas (que pueden o no desembocar en la construcción del Califato Universal).

Además, han asumido la misión de erradicar la homosexualidad de la faz del planeta.

Ejecución de pareja de homosexuales en Irán

Dibujo2

(Foto publicada en EL PAÍS, 24-nov-2005)

Bibliografía:

Ikram Antaki: La cultura de los árabes. México: Ed. Joaquín Mortiz, 2000.

Psicología de la Barba

Publicado: noviembre 1, 2012 en Arts. Andres Hasler Hangert
PSICOLOGÍA DE LA BARBA
 
Por: Andrés Hasler
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La barba ha sido usada por los antiguos mesías y por sus herederos culturales contemporáneos.
 
En cuanto a fumar puro (símbolo de la supremacía fálica) y estirar el dedo índice (otro símbolo fálico), las fotografías hablan por sí mismas.
 
 
MOISÉS (mesías hebreo que encabezó a su pueblo contra la opresión egipcia):
KARL MARX (ateo anti-religioso pero con cultura y moral judías):
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SIGMUND FREUD (ateo anti-religioso, igualmente judío en su cultura y en su moral):
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VENUSTIANO CARRANZA (presidente de México; versión burguesa del macho mexicano):
Venustiano Carranza
 
FIDEL CASTRO (ateo marxista. Mesías cubano que protege a su pueblo contra el imperialismo norteamericano):
 
ERNESTO “CHE” GUEVARA (aporte argentino a la revolución cubana. Homofóbico extremo. Emprendió -con poco éxito, la captura y el exterminio físico de los homosexuales en Cuba. Su imagen es repudiada por las comunidades gays de todo el planeta):
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RULAH JOMEINI (mesías chiíta que a los 79 -setenta y nueve- años de edad organizó y dirigió la revolución islámica de Irán):
 
MAMUD AHMADINEYAD (actual presidente chiíta de Irán):
OSAMA BIN LADEN (guerrero chiíta que luchó contra las dos potencias mundiales del siglo XX: La Unión Soviética y Estados Unidos):
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DIEGO FERNÁNDEZ DE CEBALLOS (versión burguesa del macho mexicano):
LEONARDO STEINBERG (psicólogo de origen argentino, moderadamente anti-matriarcal pero nada homofóbico. Anti-psiquiatra y anti-psicoanalista):
EL “MATRIARCO” HERNÁN CORTÉS Y
LA MUJER MESOAMERICANA MALINALLI.


Por: Andrés Hasler.
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La “otra virgen” de Guadalupe

A pesar de sus aires de héroe mitológico patriarcalHernán Cortés rindió culto a “la otra” Guadalupe (la que se apareció en Extremadura, en la Península Ibérica):
“En Extremadura, esta virgen de Guadalupe era considerada milagrosa y era la patrona de la región (…) resulta que Extremadura es nada más y nada menos que tierra natal de Hernán Cortés, quien por cierto era fiel devoto de esa virgen de Guadalupe, al grado tal que a ella se encomendó en su aventaura y trajo consigo, desde un principio, un estandarte con su imagen hasta estas tierras” (Zunzunegui, 2010: 45).
El milagro más grande de esta virgen (o del Destino) fue haber unido a Cortés con Malinalli, mujer istmeña nacida cerca de Coatzacoalcos, a la que llamaban -respetuosamente- Malintzin.
Para los historiadores, está claro que ciertos éxitos de Cortés se debieron a las capacidades intelectuales, políticas y diplomáticas de Malintzin. Según Fray Bernal Díaz del Castillo,

La aristocrática Malintzin había sido despojada de sus privilegios hereditarios en favor de un medio hermano (varón) que recibió el cacicazgo de Painalá, cerca del Golfo (Aceves, 2000: 126)
Del cerebro de Malintzin surgió la argucia de manipular la profecía del retorno de  Quetzalcoatl para legitimar las campañas de la conquista (Fuente: Hernán Cortés: Cartas de relación, citado por Aceves, Op. cit: 147). 
A fin de cuentas, recuperar el cacicazgo de Painalá habría sido muy poca cosa en comparación con el gigantesco proyecto de derribar Tenochtitlan, al que Malintzin aportó toda su inteligencia política

Ella fue bautizada con el nombre cristiano de Marina (etimológicamente “mar”, como María) y recibió el trato de “doña”. Se le conoce tambièn como “Malinche”.
“El trato de doña, signo de nobleza en Malinche, ni el mismo Cortés lo alcanzó con el don” (Aceves, Op.cit: 125).
Octavio Paz afirmó que la unión conyugal de facto  entre H. Cortés y doña Marina marcó la pauta del mestizaje.Un volcán, en el estado de Tlaxcala (México) se llama, actualmente, “La Malinche”.

La historiografía oficial intentó (sin éxito) suprimir a doña Marina del imaginario colectivo que da identidad al mestizaje en México. 

Sin embargo, el inconsciente colectivo (instintivamente inclinado hacia el polo matriarcal) reclama sus derechosle devuelve a doña Marina el lugar que le corresponde -al menos simbólicamente- en la historia del mestizaje mexicano.
 
La señora doña Marina de Cortés está a un paso de reconquistar su más alto pedestal en el inconsciente colectivo nacional,  junto a las grandes mujeres de la cultura mexicana como -por ejemplo-  la poeta novohispana Sor Juana Inés de la Cruz, la pintora Frida Kahlo, etc. Todas ellas dejaron de ser mujeres de carne y hueso para convertirse en imágenes idealizadas de la fortaleza femenina mexicana, que impregnan emotivamente ciertas imágenes del eterno femenino. 
 
Escuchemos nuevamente a Emma Godoy:
“… el Sol se impuso mundialmente por las armas, pero la Luna obtuvo la oculta victoria de los corazones” (Godoy: Op. cit: 147).
Ninguna cultura genuinamente patriarcal emanó jamás del mestizaje representado por la unión de Cortés Malinalli.

La “otra” virgen de Guadalupe (la de Extremadura, España), no sólo acompañó a Hernán Cortés en su conquista, sino también fue marcó la pauta del mestizaje cultural, inclinado -religiosamente- hacia el culto a la Diosa. Hoy en día, Juan Diego (al igual que Malinche)  no es un individuo, sino un símbolo de la mente colonizada. Juan Diego, es el primer “matriarco” guadalupano de América.


Bibliografía:

– Angel María Garibay: Mitología Griega: México: Porrúa, 1968.
– Manuel Aceves: Mito y alquimia del mexicano. México: Grijalbo, 2000.
Por: Andrés Hasler
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Cada primavera la muerte de Tezcatlipoca era ritualmente escenificada con el sacrificio de un adolescente capturado en batalla (o en una de las expediciones de cacería humana a las que los aztecas, de todos modos, llamaban “guerras”).


Con un año de anticipación se seleccionaba, entre los prisioneros, a un muchacho que se distinguiera por su belleza fìsica. Era preparado y vigilado por un grupo de sacerdotes que, entre otras cosas, cuidaban que la futura víctima viviera en abstinencia sexual (castidad) hasta 20 dìas (un mes azteca) antes de la fecha de su sacrificio. Entonces le eran ofrecidas cuatro doncellas que representaban los cuatro puntos cardinales de la Madre Tierra.

Vaillant (op. cit: 171-172) lo narra de la siguiente manera:

“Un año antes de la ejecución, se escogía al prisionero de guerra más hermoso y valiente. Los sacerdotes le enseñaban modales regios y mientras se paseaba tocando melodías divinas en su flauta, recibía los homenajes tributados al mismo Tezcatlipoca. Un mes antes del día del sacrificio, cuatro doncellas encantadoras se convertìan en sus compañeras y lo complacían en todos sus deseos. El día de su muerte se despedía de sus llorosas consortes para encabezar una procesión en su honor que se distingüia por el júbilo y los festines. Despues decía el último adiós al brillante cortejo y entraba en un pequeño templo, acompañado de ocho sacerdotes que lo habían atendido dorante todo el año: los sacerdotes subían primero las gradas del templo y él los seguía, rompiendo en cada grada una de las flautas que había tocado en las horas felices de su encarnación. En lo alto de la plataforma -y a la vista del pueblo-, lo tendían en la piedra de los sacrificios y el sacaban el corazón. En consideración a su calidad divina anterior, su cuerpo era conducido, no arrojado ignominiosamente por la escalera. Pero sucabeza iba a reunirse con los otros cráneos cortados en una empalizada colocada junto al templo”.

El cuerpo del sacrificado servía era ingerido (como alimento) en un ritual de comunión. Se trataba de un rito de fertilidad. La tierra simplemente devora lo que ella misma ha producido y que 
le sirve de abono.

Los hombres estaban hechos de maíz y, por lo tanto, eran comestibles. Y eran intercambiables con los dioses, porque también los dioses eran hijos de la tierra. Las divinidades eran ritualmente comidas en una ceremonia llamada teocualo (que significa “el dios es comido”):

“… los españoles consideraron como sangrienta ironía a su propia religión cierta costumbre que se parecía (…) a la eucaristía cristiana (…) que era una verdadera ingestión del dios (teocualo), porque los fieles comían la carne del sacrificado que habìa encarnado durante cierto tiempo a uno de sus dioses” (Krickeberg, op. cit: 151).

Bibliografìa:

Walter Krickeberg: Las antiguas culturas mexicanas. México: FCE: 1985

George C. Vaillant: La civilización azteca. México: FCE, 1973.

ARES, EFESTO Y LAS ERINAS (HIJOS DE HERA)

(reelaboración y ampliación de artículo previo)

Por: Andrés Hasler
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Como se dijo anteriormente, la mitología griega es un reflejo simbólico pero realistadel ser humano: Por ello, en Ares y en Efesto (los hijos varones de la diosa virgen Hera) se plasman los daños emocionales y físicos de los hijos que -en la vida real- carecen de identificación con la figura patrerna. Ambos dioses rechazan y son rechazados por Zeus (el hermano y esposo de Hera).
Hera, como hermana de su propio esposo, es heredera de los rasgos de su madre y de su abuela: Rea y Gea (dos generaciones de matriarcas que respaldaron a sus hijos paradestronar castrar a los maridos de ellas).

Ares (el dios de la guerra) es presuntamente heterosexual. Intentó seducir nada menos que a Afrodita (la coqueta y fálica equivalente griega de la diosa semita Istar o Astaré). Sin embargo (y a pesar de su aparente heterosexualidad), Ares tiene el temperamento y el carácter de su propia madre (lo cual significa: psicológicamente afeminado).
Zeus le reprocha a Ares:

“… tienes el espíritu inflexible e intratable de tu madre”  (López Trujillo, 2006: 32).
Mientras que Ares personifica el daño psicológico sufrido por el hijo sin padre, en Efesto, por otra parte, se plasma el daño físico que un hijo puede sufrir al enfrentarse con el padre (o, mejor dicho, el “no padre”). Durante una de las interminables rencillas entre Zeus y Hera, Efesto intervinopara defender a su madre. Entonces Zeus lo tomó de un pié y lo arrojó fuera del Olimpo.

En La Iliada (de Homero), dice Efesto a su madre:
– … madre mía (…) tan querida, no te vean mis ojos apaleada sin que pueda socorrerte, porque es difícil contrarrestar al Olímpico. Ya otra vez que quise defenderte me asió por el pié y me arrojó de los divinos umbrales. Todo el día fuí rodando… (Homero: La Iliada: Canto I).

Sin embargo, la cojera (que deja casi minusválido a Efesto) no se debió a su enfrentamiento con Zeus. Cuando nació, su propia madre lo vió tan feo que lo arrojólejos de sí:

“Ella quedó disgustada al verlo feo y lo echó fuera del Olimpo. Con eso quedó cojo. Cayó en el mar, pero Tetis y Eurinome lo acogieron. Lo refugiaron en una gruta submarina, en la cual él se encargó de labrar para ellas todas las joyas que apetecían” (Garibay, 1968: 14).

Efesto o Hefesto (cuyo nombre latino es Vulcano) es una versión masculina de la Madre Tierra (dios telúrico). Se relaciona con los volcanes, la minería, el mundo subteráneo, elfuego y todo lo que con ello se relaciona: la metalurgia, la herrería, la alfarería, etc.

Este mito pone de relieve el hecho universal (pero muy soslayado) de que la mujer que está en malos términos con su marido (y es infeliz), frecuentemente maltrata ydeforma (física o emocionalmente) a sus propios hijos.

Aplica a Ares (hijo) y también a las mujeres (hijas) que, en realidad, son “varones gays atrapados en cuerpo de mujer”. El alma de los homosexuales refleja, a cabalidad, los “misteriosos” procesos mentales de las mujeres que piensan, sienten sufren y odian como varones gays.

La figura de Hefesto constituye un impresionante adelanto para su época. Corresponde alartífice explotado enajenado qeu fabrica las más bellas artesanías (y objetos útiles)para los demás, pero él mismo está deforme y es rechazado por su fealdad. En otras palabras: puede representar también al proletariado contemporáneo.

Respecto de la era industrial moderna, Alvin Toffler señala que sólo una minoría de lasactividades fabriles requieren a hombres completos. El resto puede ser realizado porobreros parcialmente mutilados. Cita el ejemplo de la empresa Ford, que en 1908 generó 7,882 empleos:

“Cuando Henry Ford empezó a fabricar en 1908 los ‘modelos T’ (…) indicó que de estos 7,882 trabajos especializados, 949 requieren ‘hombres fuertes (…) y condiciones físicas casi perfectas’ (…); la mayoría de los demás podían ser realizados por ‘mujeres y niños mayores’ y, continuaba fríamente (…), ‘670 podían ser realizados por hjombres sin piernas, 2,637 por hombres de una sola pierna, dos por hombres sin brazos, 715 por hombres de un sólo brazo y diez por ciegos’. En resumen, el trabajo especializado requiere no una persona completa, sino sólo una parte. Nunca se ha aducido una prueba más vívida de que la superespecialización puede resultar embrutecedora (Toffler, 1980: 62).

También Ares (el neurótico dios de la guerra) encuentra un correlato muy vigente en lapsicología de las sociedades contemporáneas: Ares representa al varón edípico decomportamiento heterosexual visible alma homosexual oculta. En otras palabras: el macho mexicano.
Octavio Paz (en El laberinto de la soledad) afirmó que las mujeres indígenas fueron masivamente embarazadas por los invasores españoles, y luego abandonadas. Y desde entonces -señala Octavio Paz-, es parte de la cultura del mexicano mestizo carecer de padre y tener madre en exceso.

En la mitología griega, las Erinas son las hijas gemelas (o trillizas, en algunas versiones) de Hera. Son mujeres extremadamente fálicas, guardianas del orden y vengadoras. Permanecen solteronas y forman un pequeño “ejército de hermanas”.Además, son idénticas entre ellas. Nacidas en un “hogar disfuncional” -y muy lastimadas por ello- buscan restaurar la armonía a toda costa:“ERINAS: Son personificación de la idea del orden destruido por el crimen, en especial en los miembros de la propia familia, del grupo, tribu o clan. Por ello tienen por misión reprimir la rebelión del hijo contra el padre, del joven contra el viejo, del huésped que no observa las leyes de la hospitalidad. Para reprimir estos males pesiguen al delincuente y lo acosan , y lo dejan hasta matarlo o dejarlo incapaz de obrar”

“Se las representaba como viejas horripilantes que en lugar de cabellos tenían haces de serpientes (…) Los ojos perpetuamente inyectados de sangre. Llevaban como insignias látigos de cuero guarnecidos de láminas y anillos de bronce. Con ellos atormentablan al culpable” (Garibay, 1968: 99-100).
— (No olvides dejarnos tu opinión sobre este artículo)
Bibliografía:Angel María Garibay: Mitología griega: Porrúa, 1968.

Fernando López Trujillo: Dioses y diosas de Grecia. México: Perymat, 2006.Alvin Toffler: La tercera ola. México: Edivisión, 1980.

VIDA, SEMILLA Y CORAZÓN
Por: Andrés Hasler
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En la mitología azteca, los hombres fueron creados a partir de masa de maíz mezclada consangre de Quetzalcoatl. Este dios punzó su propio pene con una espina de maguey para exprimirse la sangre que requirió para fabricar a la humanidad. Su “menstruación masculina”. fue la sangre que manó de su pene.
Al igual que Zeustambién Quetzalcoatl (en una etapa tardía de la historia mesoamericana) es undios masculino que usurpa el papel de la Madre Tierra. Zeus y Quetzalcoatl están indecisos entrefabricar vida (con sus manos) o “podar” (castrar) de sus propios cuerpos (como las mujeres) lamateria prima para engendrar  la nueva vida.
En la mitología hebrea, Johová fabrica a Adán con barro, pero usa materia prima masculina“podada” (una costilla de Adán) para fabricar a Eva. Ella fue”fabricada” pero también “podada”. En el Génesis Bíblico, el  rol de la Madre Tierra es usurpado por personajes masculinos.
  
En náhuatl, yol está presente en yol-li (que significa “semilla” “vida”) y en yol-lotl (que significa“corazón”).
Durante el sacrificio de varones, extraer el corazón simboliza cosechar las semillas (de maíz) que produce la tierra. Y de paso se abona la tierra con sangre masculina  (“menstruación masculina) para su renovación.

 

 

El varón sacrificado es una versión masculina de la Madre Tierra. El cuerpo del varón  es penetrado, abierto ysimbólicamente feminizado. De su “subsuelo” (es decir, de su pecho abierto) se extrae el “producto” (en este caso, simbolizado por el corazón).
La víctima no sólo representa a la Tierra (como totalidad),sino también a la planta de cereal (como una parte del todo). Abrir su pecho es separar las hojas del “tototomoxtle” para arrancarle el grano de maíz a la mazorca y -en ultima instancia- obtener el producto de la Tierra.
La planta vieja de maíz produce un grano comestible y dejarestos que se reciclan como abono. También el cuerpo del hombre sacrificado se consumía como alimento ritual (comunión), y dejaba residuos que se le devolvían a la Tierra.
El sacrificio humano (como todos los ritos de “poda” castración), es un rito de fertilidad. Los sacrificios humanos no fecundan a la Tierra, sino la fertilizan (la abonan) con los desechos (y la putrefacción) de la vida destruida, que es recicladapara la vida futura.
La carne (masculina) simboliza la semilla (comestible). La sangre (masculina) no es (directamente o inmediatemente) símbolo de la semilla o del semen, sino delabono fertilizante residual.
El Xopancuicatl de los nahuas (género poético traducido por Miguel Figuerioa (2011) como “canto de lluvia” “canto de verano”) es una alabanza al Xochiyaotl (es decir, a la “guerra que florece”). En estos cantos se presta atención poética a la sangre que derraman (sobre la tierra)  losguerreros aztecas
La sangre se describe como una fabulosa lluvia de pétalos rojos. Los “pétalos” y las “flores” (es decir, las manchas de sangre) se desperdigan por el suelo, le dan colorido y lo embellecen
Las almas de los guerreros muertos se convierten en colibríes (huitzilime) de brillantes coloresque se remontan hacia el cielo para reunirse con el sol. La muerte se enaltece porque es elcomienzo de una nueva vida.
La sangre derramada por las escaleras de las pirámidesiluminada por las antorchas -en los ritos nocturnos en Tenochtitlan- embellecía la fiesta e intensificaba el efecto de la sica, el color, lasdanzas y el éxtasis religioso.
En 1897, Bram Stoker publicó Drácula, novela en la que el Vampiro aparece como representación masculina de la Madre Tierrainmortal devoradora de sangre. Renfield (un personaje poseído por el Vampiro), exclama:
-¡Oh, no, no! No me interesan las almas. Todo lo que deseo es vida (edicción 2000, pág. 388).
Bibliografía:
Miguel Figueroa Saavedra: Xopancuicatl: cantos de lluvias, cantos de verano. Xalapa: Universidad Veracruzana, 2011.
Bram Stocker: Drácula. México: Tomo, 2000.

ZEUS: DEIDAD EDÍPICA Y HOMOSEXUAL

 Por: Andrés Hasler´

La fijación edípica con la madre y la complicidad con ella para destruir al padre (y castrarlo), gozan de una larga y respetable tradición entre los dioses del Olimpo.
La diosa Gea (la Tierra) aconsejó a sus hijos (los titanes, el menor de los cuales fue Cronos) unirse en contra de Urano (el antiguo rey del Olimpo) para destronarlo:

“… la Tierra soliviantó a sus siete hijos, los titanes, y los animó a atacar a Urano con crueldad. Fueron bajo la direcciòn de Cronos, que era el más joven (…) Cuando Urano dormía (…) Cronos castró a su padre, y arrojó sus órganos mutilados al mar (…) algunas gotas de sangre rodaron sobre la tierra y de ellas nacieron las Erinas (…) Tambièn brotaron las ninfas llamadas Mélicas, de aquellos residuos de sangre (Garibay, 1968: 243).

Después de la castración de Urano, la Tierra (Gea) siguió siendo fertilizada (no con semen sino con sangre), de modo que Urano, castrado, todavía engendró a las Erinias y a las Mélicas.
Urano, en realidad, no solamente era el esposo de Gea sino también su hijo:

“… Gea (…) es hija del Caos, madre y esposa a un tiempo de Urano” (Garibay, Op. cit: 110).”

Gea tiene los atributos universales de la Madre Tierra. Esto, entre otras cualidades, ser la Diosa de la Muerte, como ocurre en todas las culturas (Coatlicue, por ejemplo):

“Gea: Numen de la tierra personificada (…) está relacionada con el aspecto femenino del Cosmos y (…) con la fecundidad de la tierra y de las hembras, con la guerra y con la muerte” (Garibay, Op. cit: 109).

Cronos, después de castrar y destronar a Urano, se convierte en el rey del Olimpo y toma por esposa a Rea. De este matrimonio nace Zeus.
Este dios (Zeus), profundamente edípico, violó a su propia madre (Rea), a pesar de que ella intentó escapar convertida en serpiente:

“Rea se transformó en serpiente, lo cual no arredó a Zeus, sino que él, a su vez igualmente se hizo una serpiente macho. Entrelazado con ella en funestos giros realizó su deseo” (Garibay, Op. cit: 6).

Fiel a la tradición de los dioses edípicos que destruyen al padre y ocupan su lugar, Zeus destronó a Cronos. Actuó aconsejado por su madre Rea y por su abuela Gea -dos generaciones de matriarcas- (Fernando López Trujillo, 2006: 18-19).

Como todo varón edípico, Zeus tenía fuertes tendencias homosexuales. Sin embargo, lo primero que hizo fue conseguirse una esposa dominante (Hera), a imagen y semejanza de su propia madre y de su abuela. Acto seguido hizo “carrera” de esposo infiel, mujeriego y promiscuo.
Zeus tuvo aventuras sexuales con una multitud de diosas del Olimpo y con cuanta mujer mortal se puso a su alcance. Engendró múltiple descendencia de dioses y de héreos, como producto de sus infidelidades.
La celosa Hera vigiló permanentemente las infidelidades de Zeus y persiguió, hirió o asesinó a las concubinas, aunque estuvieran embarazadas. En alguna ocasión, Zeus rescató el feto de la madre asesinada y lo introdujo en su propio muslo, para que ahí completara su periodo de gestación.
En la antigua Grecia (y en todas las culturas), la trayectora de tantos y tantos varones mujeriegos ha esembocado, tarde o temprano, en un desenlace homosexual. El hombre promiscuo no busca a la mujer, sino huye de ella, y durante un tiempo -que puede ser largo o corto-, huye también de su propia homosexualidad.
Zeus, huyendo de su celosa consorte e involucrándose con todas las hembras a su alcance (divinas y humanas), llegó -finalmente- al punto de secuestrar al héroe homosexual Ganímides:

“Ganímides (…) Era muy hermoso (…) Zeus lo robó para que fuera su copero y compañero de lecho, escondido entre las alas de un águila. Fuentes: Homero: Iliada XX; Virgilio: Eneida; Ovidio: Metam” (Garibay, Op. cit: 109).

El judeocristianismo, como ideologìa patriarcal, ofrece un modelo idealizado del hombre, tal como éste debiera ser si aspira a alcanzar la santidad. Por el contrario, la mitologìa griega -a través del comportamiento de los dioses- refleja al hombre tal como en realidad es.
Entre otras cosas, la mitología griega mostraba -y legitimaba- la homosexualidad. Si el rey del Olimpo lo hacía, entonces -para los griegos- era normal.
A la cultura griega tambièn se le debe el mito de Edipo, plasmado y reproducido por Sófocles en la obra trágica Edipo Rey.

Bibliografía:

Angel María Garibay: Mitología griega. México: Porrúa, 1968.

Fernando López Trujillo: Dioses y diosas de Grecia. México: Perymat, 2006.